Mientras el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) desarrollaba el operativo que culminó con la captura de Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, su director interino, Michael Soto, recibió la noticia de que la institución no recibiría ₡5.731 millones que tenía contemplados para fortalecer sus operaciones.
Soto hizo un llamado directo al ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves, para que esos recursos sean entregados al OIJ, debido a que son utilizados para cubrir necesidades esenciales de la Policía Judicial.
El dinero estaba destinado a gastos como viáticos, armas, municiones, chalecos antibalas, cascos, combustible, mantenimiento de vehículos, equipo policial y otros insumos necesarios para las investigaciones y operativos.
“Por favor, ayúdenos con el dinero”, pidió Soto al referirse a los recursos que dejaría de recibir la institución.
El jerarca destacó la situación precisamente después de uno de los operativos policiales más importantes de los últimos meses, que permitió detener a alias “Diablo”, uno de los hombres más buscados por las autoridades costarricenses.
Los ₡5.731 millones corresponden a recursos que el OIJ esperaba recibir provenientes de plazas vacantes del sector público y que debían utilizarse para fortalecer las labores de seguridad.
Esta reducción se suma a otras limitaciones presupuestarias que han generado preocupación dentro del Poder Judicial, mientras el OIJ mantiene operativos contra el crimen organizado en diferentes puntos del país.
Soto insistió en que estos recursos son necesarios para que los agentes puedan contar con las herramientas, equipos y condiciones requeridas para realizar su trabajo y enfrentar estructuras criminales cada vez más complejas.